El mundo amazigh, que tiene diversos orígenes, objeto de debate aún hoy en la comunidad científica, se desplegó, al menos desde el Neolítico, por un amplio territorio que cubre desde Egipto hasta Marruecos, incluyendo las Islas Canarias y pasando por el norte de Níger, Mali y Mauritania. Comparte su identidad lingüística con el tamazight y cuenta con un alfabeto común, el tifinagh.